Narra Jo Ann
Respiro hondo y me preparo para dar media vuelta y ver la cara confusa de Damon
–¿Y? –pregunta al ver que ninguna de las dos hablamos
–Damon, ¿Podemos hablar después sobre ello? –miro a Daian y ella se decide a darnos un poco de espacio lo cual agradezco.
–No, me dirás lo que sea que leíste en esas malditas cartas que te puso tan mal –había olvidado completamente ese inconveniente, decido que ya estoy lo suficientemente preocupada con mis padres como para agregarme esto, saco la