En ese momento, Estrella comprendió que Claus había hecho que se pusiera ansiosa a propósito. No sabía cómo evaluar esta acción, pensando que era una persona que no estaba dispuesta a sufrir ninguna pérdida.
—No hay problema. Con dinero, todo se resolverá —dijo Estrella a regañadientes.
Siempre y cuando Claus no descubriera su verdadera identidad, estaría bien que pensara que necesitaba el dinero.
Estrella se dirigió al mayordomo y preguntó:
—Señor, esta mañana, cuando salí de casa, te entregué