CAPÍTULO 29. Tú no eres rival para mí.
CAPÍTULO 29. Tú no eres rival para mí.
El silencio resultó absoluto, y Jordan sintió como si aquella palabras fueran la hoja de una maldit@ espada directo al corazón, porque era cierto, cada una de aquellas frases era cierta.
“Él estaba demasiado ocupado con el trabajo”
“Él había querido mantener la paz”
“Él sentía culpa por desterrar a Angela”.
“Él jamás había querido divorciarse”
Había mil justificaciones, pero Katerina tenía la verdad en papeles: él había cerrado los ojos. Y esa frase suya de