CAPÍTULO 121. La ironía más triste
CAPÍTULO 121. La ironía más triste
Jordan dejó de respirar, porque no necesitaba preguntar a quién había encontrado. Ya lo sabía.
—A mi madre…
Kolya asintió y él tuvo que apoyarse contra el escritorio, porque no estaba muy seguro de lo que sentía con respecto a eso.
—¿Estás seguro?
—Completamente.
Kolya sacó un sobre y lo extendió hacia él.
—Encontré su historial, el resto de su vida y su dirección hace unos días, pero no quería decirte nada hasta tener una confirmación —aseguró y Jordan miró e