Capítulo – 0004
Amber
—Sí, bebé. Ohhhh… —sus profundos gruñidos solo aumentaban mi excitación. Los frotaba por toda mi cara mientras yo me aferraba a ellos con desesperación. Nunca había sentido ningún impulso de someterme ni de complacer el cuerpo de un hombre, pero él sacó algo de mí que nunca había sentido antes. Se sentía tan poderoso y dominante que mi instinto natural parecía ser disfrutar sirviéndolo. Me encontré adorando su polla como las chicas de los pornos, las mismas que siempre me