Capítulo – 0005
Grant
Giré la cabeza hacia Ela, con los labios aún húmedos por la saliva de Katie, y los presioné contra los de mi hijastra. Era un sabor que había anhelado, algo prohibido pero tan dulce que valía la pena el pecado.
—Mmm… —gimió ella, besándome con más fuerza y agresividad mientras Katie empezaba a besar mi estómago, dejando besos por todo él y bajando hacia mi polla, que se había puesto dura por besar a mis dos chicas traviesas.
No me enfadó que se hubieran escapado, no realme