-Oriana, tu madre necesita un transplante de riñón lo más urgente posible. Tenemos al donante, pero su donación no es precisamente una donación. Quiere treinta mil dólares -dijo el galeno dejando a la joven en shock.-Pero usted me dijo que me ayudaría, doctor.-Te ayudo con un porcentaje de la cirugía. El costo es de veinte mil dólares, son especialistas muy buenos en su trabajo, entonces tendrías que pagar solo la mitad.Oriana cerró los ojos. No podía creer lo que estaba escuchando.-Cuarenta mil dólares. ¿De dónde voy a sacar esa cantidad?Se preguntó. Se puso de pie, cogió su cartera y salió del consultorio, sin decir nada más, caminó despacio tratando de asimilar toda aquella información. Caminó por esos fríos pasillos y llegó a terapia intensiva, y a través de los vidrios pudo ver a Florencia... su madre.Sus lágrimas rodaron libremente por sus mejillas, ver ahí a su madre le rompió el alma, sentía que la impotencia la consumía, apretó sus manos tan fuerte que sus uñas se enter
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