Vincent Laurent la ignoró por completo, como si los gritos y el dolor de la niña no significaran absolutamente nada. Giró la cabeza con calma y miró al hombre que estaba a su lado, un médico vestido con una bata blanca impecable. Su voz fue fría y distante, como si estuviera dando una simple orden de negocios. —Dr. Ziegler… inyéctele la droga que altera la memoria. Hizo una breve pausa, observando a la niña con una mirada completamente indiferente. —Después llévenla a algún lugar aislado y déjenla allí. Que se las arregle sola para sobrevivir. El médico dudó apenas un instante, pero al ver la expresión impenetrable de Vincent Laurent, asintió en silencio. Mientras tanto, Vincent se volvió hacia Rachel Lewis, que observaba la escena con una calma inquietante, como si todo aquello fuera perfectamente normal. Con una gentileza que contrastaba cruelmente con lo ocurrido, la ayudó a subir al coche negro que esperaba frente a la mansión en llamas. Sus manos protegieron con cuidado
Leer más