capítulo 42: El papel que debo jugar.—Es el único papel que me corresponde jugar —sentenció Oliver, girándose para mirarla con una serenidad trágica—. Samantha me ha dado cinco, tal vez seis años de vida si mi corazón resiste. No voy a arrastrar a Emma al infierno de cuidar a un esposo moribundo, ni voy a arrebatarle a Jacob la oportunidad de ser feliz. Prefiero que Emma me recuerde como un hombre frío, despiadado e incapaz de amar. El odio se supera, Valeria. La culpa de destruir a una familia no se cura jamás.Valeria apretó el hombro de Oliver, sintiendo cómo las lágrimas caían en silencio por sus mejillas. Sabía que la nobleza de Oliver era tan inmensa como su obstinación, y que nada en el mundo lo haría cambiar de opinión.—Eres el hombre más noble y trágico que he conocido —susurró Valeria—. Guardaré tu secreto, Oliver. Te lo juro. Pero me parte el alma ver cómo te conviertes en cenizas en nombre del amor.Mientras tanto, en el otro extremo de la ciudad, un taxi se detenía fren
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