capítulo 39: Cuéntale la verdad.En la mente de Emma, la ecuación era dolorosamente simple. Valeria era hermosa, educada en las mejores instituciones del mundo, sofisticada, libre de los traumas financieros que habían marcado la vida de Emma, y por sobre todas las cosas, era alguien a quien Oliver permitía entrar en su espacio vital. Emma comenzó a sentir una amargura corrosiva, un veneno que afectaba su paz diaria y que amenazaba con desbordarse cada vez que escuchaba la risa de Valeria en el pasillo.Lo que Emma ignoraba —lo que su ceguera de celos y el dolor de su pasado le impedían ver— era la verdad pura y transparente de esa relación.Entre Oliver y Valeria jamás habría nada más que una amistad indestructible. Valeria estaba profundamente enamorada de un cirujano francés con el que planeaba casarse en el otoño en Venecia, un secreto que solo Oliver conocía. Para Valeria, Oliver era el hermano mayor que la vida no le había dado, el hombre noble y atormentado a quien admiraba con
Leer más