Unos minutos después, la mano de Ethan se detuvo. Su mirada se volvió aún más fría.—En efecto... todavía falta una.El Alquimista asintió.—Ese es precisamente el problema. Sin la última planta, este preparado solo podrá ralentizar el avance del veneno. Su efecto no será muy diferente al del medicamento que tú ya has elaborado. Por eso esperé durante tantos años. Nunca imaginé que, al final, tendría frente a mí al discípulo que Orion formó.Ethan apretó los puños. Aquella respuesta no le proporcionó ningún alivio.—Entonces, todo este tiempo estuviste en el camino correcto.Por el contrario, el peso sobre sus hombros se hizo aún mayor.Lyra dio un paso al frente y habló con urgencia.—Dentro de tres días los pacientes perderán toda posibilidad de sobrevivir. Maestro, ¿de verdad no existe ninguna planta que pueda sustituirla?El Alquimista negó lentamente con la cabeza.—No. Ese veneno fue creado a partir de doce elementos principales. Si falta uno solo, el equilibrio jamás podrá comp
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