Arianna para entretenerse, había decidido hornear galletas, ya que estos días de encierro comenzaban a incomodarla, porque aunque entendía que lo mejor era permanecer en casa por su seguridad, no estaba acostumbrada a estar todo el tiempo aquí, más cuando Bastian se la pasaba casi todo el día fuera porque estaba ocupado con sus asuntos.Después de meter las galletas en el horno, sonó su teléfono y aunque no reconoció el número que la llamaba, decidió atender. —Hola, ¿Quién habla? —Hola, Arianna, soy Leonardo, no sé si te acuerdes de mí, pero soy quién te ayudó cerca del baño con ese hombre que te molestaba. — Explicó él, sorprendiéndola al escucharlo. —Si lo recuerdo, bueno gracias una vez más, pero, ¿Por qué me estás llamando? — Cuestionó ella confundida, sin entender como es que él había conseguido su número. —Bueno quisiera poder verte en persona, tengo algo muy importante de lo que hablar contigo, pero me gustaría que no se lo dijeras a Bastian hasta después que nos v
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