La habitación permaneció en silencio después de que el teléfono de Lucien dejara de sonar. Ninguno de los dos volvió a tomar los cuadernos. Simplemente se quedaron ahí sentados, el silencio entre ellos ya no llevaba el peso que antes tenía.Lucien miró el teléfono, boca abajo sobre la mesa, antes de volver a mirar a Chloe. —He estado queriendo preguntarte algo.Chloe levantó la vista. —¿Qué es?Él guardó silencio un momento, eligiendo sus palabras con cuidado. —Es sobre tu madre.La pregunta la tomó levemente desprevenida. —¿Mi madre?Él asintió. —La has mencionado antes, pero... no mucho.Chloe bajó la mirada. Por un breve momento, simplemente miró sus manos descansando en su regazo. Cuando finalmente habló, su voz fue más suave que antes.—Mi madre no era rica, pero hacía que todo a su alrededor se sintiera rico.Lucien escuchó sin interrumpir.—Amaba hacer cosas. Creía que las cosas hermosas no tenían que ser caras. Solo tenían que hacerse con cuidado.Una pequeña sonrisa apareció
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