SERVIDA A MI SACERDOTE 2.Su lengua se empujó contra la mía de forma sucia, algo que me hizo perder la cabeza, mientras sus dientes raspaban mi labio inferior.Una de sus manos bajó, agarrándome el culo por debajo del vestido, sus dedos clavándose en mi piel con rudeza.Apretó mi nalga con fuerza y luego la azotó una vez, el sonido resonando en la habitación.Jadeé en su boca y él me azotó de nuevo, más fuerte esta vez, como si buscara la aprobación que quería.—Mnnn —gemí, restregándome contra su muslo, desesperada por una fricción urgente ahí abajo.Me empujó hacia atrás, arrastrándome por el pasillo, su boca sin separarse de la mía. Me besaba con hambre hasta que mi espalda chocó contra la mesa de las donaciones.Me subió el vestido de un tirón, me
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