**PUNTO DE VISTA DE ISABELLA:**No se trataba siquiera de que estuviera feliz, ni de que también sintiera tristeza. Más bien, era porque estaba extremadamente exhausta, sentía tanto dolor y sufrimiento que empezaba a consumirme por dentro.¿Podrían creer que mi vida había terminado esa mañana y, sin embargo, el mundo seguía avanzando como si nada hubiera pasado? Porque la vida simplemente continúa y continúa, sin detenerse ni pausar ni por una fracción de segundo.Unos momentos después, se escuchó un suave golpe en la puerta y rápidamente me sequé la cara, apresurándome a abrir para ver quién era.Pero antes de que pudiera llegar y abrirla, Dante entró como un fantasma. Me detuve, sobresaltada, y solté un suspiro brusco.—¿Qué haces aquí? —pregunté, esperando desesperadamente una respuesta.Él mantuvo la calma y me miró a los ojos, luego suspiró y colocó las manos en las caderas.—Bueno, solo pensé que te interesaría saber que tu madre sobrevivió a la cirugía.Mientras me transmitía e
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