La habitación VIP, que hasta hacía unos instantes había estado sumida en una tensión insoportable, se convirtió de repente en un escenario de una farsa que asestó un golpe devastador a la moral de sus espectadoras. Frente a la señora Moreno y Calysta Reed, quienes permanecían paralizadas junto a la puerta, Dave ya no prestaba atención a la mirada furiosa de su madre ni a la expresión cargada de odio de la mujer que la acompañaba.El hombre de mediana edad volvió a posar lentamente los labios sobre los de Berlyn. Esta vez, el beso ya no fue un simple roce fugaz, sino un beso apasionado, cálido y profundo que ambos compartieron deliberadamente sin importarles quién los estuviera observando.A través de sus ojos entrecerrados, Berlyn lanzó una rápida mirada hacia la puerta. Lo que vio estuvo a punto de hacerla estallar en carcajadas.El rostro de Calysta Chandra Reed, que hasta entonces siempre había mostrado una expresión serena y calculadora, ahora estaba pálido como el papel. Los labi
Leer más