KADEOtras mujeres, solo tenía esos pensamientos cuando sabía que solo eran para el paseo. Esta, probablemente no lo era.“Bueno, eres una vista para ojos cansados”, tuve que decirle. Había ese nudo en mi garganta otra vez. La deseaba tanto. Era tan bonita, atractiva y hermosa, que convertía mi corazón en papilla. Sonaba raro, pero si esas eran las palabras para usar, que así sea.“¿Lo soy?” preguntó ella, sonriendo ligeramente.“Lo eres. Pero tengo que irme ahora. Mantén esa bata puesta. Me gustaría quitártela cuando regrese.”“Sabía que estabas tratando de meterte entre mis piernas cuando me invitaste a este viaje, Alfa Kade”, dijo ella, como si lo hubiera sabido todo el tiempo.“Y sin embargo aquí estás. Aun decidiste venir. ¿Por qué?”“No podía decir que no.”“Bueno, eso es honesto de tu parte admitirlo. Ahora, ya que sabes lo que viene, ¿por qué no te preparas para ello, hmm?”La dejé y fui a la habitación número siete. Toqué la puerta. Alguien vestido con kaftán blanco la abrió
Leer más