El golpe de la sirvienta fue demasiado suave; casi como un rasguño en la puerta. Elena gritó: "Entra, por favor. La chica entró y se quedó justo dentro de la habitación".Sra. ¿Torne? "La cena se servirá en treinta minutos", dijo ella con una voz apenas audible. ¿Necesitas ayuda para prepararteElena estaba parada junto a la ventana, simplemente mirando hacia los jardines. No, estoy bien, graciasLa doncella asintió y salió, cerrando la puerta con tanta suavidad que el pestillo ni siquiera hizo clic.Elena esperó un minuto entero, simplemente escuchando el silencio. Luego se giró y miró el armario, que estaba lleno de ropa que no había elegido.Se acercó y agarró lo primero que vio: un vestido negro largo. Se lo puso, se cerró la cremallera y se miró al espejo. Encaja perfectamente.Luego se pasó un cepillo por el cabello unas cuantas veces y eso fue todo. Estaba lista, o al menos estaba tan lista como iba a estar.El pasillo estaba en silencio; sus zapatos eran los únicos que emitían
Leer más