—Lo sé. ¡Pero sigue siendo emocionante! Me rodeó el cuello con sus brazos y yo la abracé fuerte, respirando el olor a champú de fresa de su cabello. Mi hija. Mi hermosa, valiente y resiliente hija. Todo lo que había hecho —cada decisión difícil, cada sacrificio, cada noche sin dormir— había sido
Leer más