—Puedes hablarle, cariño. Probablemente pueda oírte. Pero yo también me estaba derrumbando; las lágrimas venían más rápido de lo que podía detenerlas, seis años de culpa, dolor y amor saliendo todos a la vez mientras miraba a Rafael allí inconsciente por mi culpa, porque le había ocultado a Lucía,
Leer más