Olivia•El rugido del motor de la moto acuática ahogaba todo lo demás mientras sujetaba el manillar con más fuerza, acelerando sobre las olas. Maya se aferraba a mí, su risa resonando mientras volábamos sobre el agua.«¡Wooooo!». Gritó Maya, levantando los brazos cuando golpeamos otra ola, salpicando agua en todas direcciones.«¡Esto es una locura!». Grité por encima del rugido del motor, con una amplia sonrisa en mi rostro. Por primera vez en mucho tiempo, me sentía viva, como si nada pudiera tocarme.«¡Más rápido!». Gritó Maya, riendo mientras me abrazaba con más fuerza por la cintura. «Muéstrame lo que tienes, Liv».Sonreí y me incliné hacia adelante, empujando más el acelerador. Cortamos las olas, con el cabello volando al viento.Zigzagueamos por el mar abierto, esquivando ocasionalmente barcos y otras motos acuáticas. Cada giro se sentía emocionante, como un momento de pura escapada.«¡Dios mío, esto es lo mejor!». Gritó Maya mientras reía sin control.No podía dejar de sonreír
Leer más