Abrí bien la boca, recibiéndolo, con mi lengua rodeando la cabeza. Salado, almizclado, embriagador. Era demasiado grande, estirando mi boca, pero empujé más profundo, con una ligera arcada cuando golpeó el fondo de mi garganta."Así es, hazme una garganta profunda como una buena niña", dijo con voz rasposa, agarrando mi cabello con el puño, guiando mi ritmo. Hundí mis mejillas, subiendo y bajando, con la saliva goteando por mi barbilla mientras lo trabajaba. Sus gemidos llenaron la habitación, sus caderas moviéndose en estocadas cortas."Joder, tu boca... tan caliente, tan húmeda".Las lágrimas asomaron a mis ojos por el esfuerzo, pero el poder que tenía sobre él, la forma en que sus muslos temblaban, hacía que valiera la pena. Estiré la mano, rodeando sus bolas, masajeándolas mientras succionaba más fuerte."Suficiente", jadeó, saliéndose con un chasquido.Me levantó, haciéndome girar para que me doblara sobre el escritorio. Mis jeans y bragas fueron bajados de un solo movimiento, am
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