POV LanyaSubí al auto con el corazón todavía acelerado y, sin poder contenerlo más, le conté todo.Las palabras salían de mi boca desordenadas, como si hubieran estado atrapadas demasiado tiempo dentro de mí. Él no me interrumpió en ningún momento. Solo escuchó. Su mirada se mantenía fija en la carretera, pero su mano buscó la mía y la sostuvo con firmeza, como si necesitara anclarme a la realidad mientras yo me desmoronaba por dentro.Cuando terminé, hubo un silencio breve, pesado, de esos que no incomodan pero que obligan a respirar más lento.—Lanya… —dijo al fin, con una voz más baja de lo habitual—. No sé qué decirte. ¿Qué es lo que piensas sobre eso?Tragué saliva. Sentí un temblor leve en los dedos, como si mi cuerpo todavía no terminara de procesar lo que acababa de confesar.—Pienso… —empecé, pero la voz se me quebró un poco— pienso en que Atalya nos hizo demasiado daño. Demasiado. Pero luego… luego pienso en ese bebé. Es inocente. Como nuestro hijo. Y no sé qué hacer. No lo
Ler mais