como lo dije paso, el me dejo en la puerta de mi habitación, me dio un beso en la frente y se retiró, a su despacho, ¿pero que le pasaba?, porque su hermana lo cabrea tanto, me dirijo a acostarme en la habitación, no pude pegar el ojo en toda la noche, siempre me preguntaba lo mismo¿porque ella lo molestaba tanto?, que pasaba entre esos dostampoco, quería salir de mi habitación esta agobiada, pero debía hacerlo, y ya era lunes y debía trabajar, otra vez a mi rutina, luego de estar cambiada, sencillamente con encajes y un tono azul rey en mi vestido, escuche la puerta, abrirse.—¿estas lista?—dijo Simón, sin ni siquiera prestarme atención.—claro, vamos—dije yo con un sonrisa a trabajar, con horaria recortado, pero a trabajar.—?no desayunaras?—Joder no he comido nada.—más tarde, no tengo hambre aun—no se lo creerá, pero sinceramente no tenía hombre.—de...—ni lo deje continuar.—como más tarde, en realidad tengo ganas de vomitar y no se me antoja nada—dije y el solo me mira de arr
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