~MonaMichael me levantó del suelo, con las piernas temblando, y me subió directamente al lujoso sofá. Se sentó y me jaló sobre su regazo, colocándome directamente sobre su dura polla.Empezó a embestir hacia arriba con golpes pesados y poderosos mientras su gran mano azotaba repetidamente mi culo desnudo.—Qué buena putita, oh, uh, joder —gimió, con el pecho agitado—. Se siente tan bien. Mira qué apretado está tu coño… el de mi esposa solía ser así.—¡Ah, ah, ah, ah! —gemí fuerte mientras él aumentaba la velocidad—. ¡Oh, Dios… joder! ¡Sí, sí!—Toma mi polla, puta —gruñó Michael, estrellando sus caderas hacia arriba con más fuerza—. Te gusta eso, ¿verdad?Asentí frenéticamente, con la visión borrosa. —¡Sí, sí, ajá!De repente, me agarró del cabello y lo jaló hacia atrás hasta que me dolió el cuero cabelludo, forzando mi cabeza hacia arriba para que nuestros ojos quedaran alineados directamente.—Abre —ordenó, presionando sus dedos con fuerza en mis mejillas hasta que mi boca se abrió
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