~CELINE~A la mañana siguiente, salgo de la habitación del personal y me dirijo a la casa principal. El sol temprano proyecta largas sombras sobre los impecables jardines, con el rocío aún aferrado al césped.Me había despertado más temprano de lo habitual; la noche inquieta de Caesar significó poco descanso para ambos. Aun así, había trabajo que hacer.Dentro, la mansión se siente inusualmente silenciosa. Solo hay dos empleadas, limpiando el polvo en el vestíbulo principal.Cuando pregunto por las demás, me explican que Sally, Ana y el resto han salido a hacer compras para reabastecer la casa.—Se fueron temprano —dice una de ellas, evitando mirarme directamente—. Sally dijo que volverían al mediodía.Asiento, entendiendo lo que no se dice. Me están excluyendo otra vez.El resto del personal ya formó sus grupos, sus alianzas. Y yo... la madre soltera, la nueva, la que parece llamar demasiado la atención del señor Reid... sigo siendo la de afuera.—Está bien —digo, forzando una sonris
Leer más