—Me lo merezco —dijo Ken, frotándose la mandíbula dolorida, todavía jadeando con fuerza. Tendría que renunciar a los zapatos y a la camisa si no quería que le patearan el culo. Se volvió hacia Lily y se burló—: ¿Todo el día, eh? ¿Planeaste esto, zorra? Te dije que no nos dejaras pillar otra vez.—¿Qué le acabas de llamar a mi hija? ¿Otra vez? Hijo de puta enfermo. Confié en ti con mi familia, con todo lo que tengo, ¿y esto es lo que haces? —continuó Len, todo su cuerpo temblando de rabia. Resopló, mirando a Lily mientras ella estaba allí, avergonzada—. Dios, Lily, vístete —dijo Len entre dientes apretados, agarrando su vestido y extendiéndoselo a su hija desnuda, clavando los talones en el suelo.Con los ojos bajos, Lily tomó la ofrenda de su papá con vergüenza. Lo último que quería Len era asustarla, pero no conseguía calmarse.Esta era la verdadera razón por la que ella se casó con Trey y nunca reveló su affaire con Ken. Lily temía esa mirada más que nada. Incluso ser la esposa y ma
Leer más