Max estaba demasiado sumido en el placer para protestar, incluso mientras ellas bordeaban su polla, alternando frecuentemente, negándose a dejarlo correrse.—Conduces un duro regateo, ¿no es así Fae? Papi te enseñó bien, zorra traviesa —ronroneó Max como un padre orgulloso, aunque él y Fae tenían la misma edad—. Vamos entonces. Dadle coño a papi, malditas provocadoras de polla —exigió finalmente Max con un gruñido frustrado, incapaz de soportarlo más mientras las mujeres intentaban intercambiar de nuevo, momentos antes de que estuviera a punto de correrse.Para cuando estuvieron de vuelta de pie, Max estaba demasiado cachondo para recordar por qué había llamado a Fae. Lo único que quería era coño.—En el sofá. Ahora —ordenó, luego las dobló una por una, follando el coño de Fae en carne viva mientras pensaba enfadado en Joe follándose a Polly—. Toma la polla de papi, puta codiciosa de mierda.Las mujeres, jadeando por aire, compartieron una risita mientras Max empezaba a dedear a Mandy
Leer más