Punto de vista de Gemmy —Entraste a mi habitación —dije. Mi voz temblaba, pero no me detuve—. Drogaste a mi marido. Me dejaste fuera de mi propia habitación. Te sentaste en mi cama, con mi marido, e hiciste lo que hiciste, y ahora estás aquí sentada en tu cama, con mi panda de peluche en brazos, sonriéndome como si hubieras ganado algo. Me acerqué. —No has ganado nada, Vivian. Eres una mujer desesperada que ha pasado años persiguiendo a un hombre que no te quiere, y lo sabes, y eso te está consumiendo. Su expresión cambió. —¿Crees que te quiere? —La voz de Vivian era cortante—. ¿Crees que esto acabará bien para ti? No tienes nada. No te irás con nada. Lo que sea que Voss crea sentir ahora es temporal, y cuando se desvanezca, te irás de esta casa enseguida... —Me dejó embarazada. —Las palabras salieron cortantes y claras. —Tú no. Yo. Lo que sea que hayas planeado anoche, lo que sea que hayas puesto en esa bebida, lo que sea que creas que pasó en esa habitación, no cambia el h
Leer más