## **Capítulo 68****Punto de vista de Elenie**El sol de la mañana bañaba Montreal con una luz suave y dorada. Me había vestido de forma sencilla, pero con ese cuidado que solo el amor inspira: un vestido ligero color crema, ajustado a la cintura, con mis sandalias favoritas. Mi cabello, suelto y cayendo en cascada sobre mis hombros, se movía con el viento. Me sentía hermosa, libre, feliz.A mi lado, Ferdinand caminaba con ese encanto natural que siempre me desarmaba. Llevaba una camisa ligeramente abierta sobre su pecho bronceado y un pantalón blanco que resaltaba su elegancia. El aire del río jugaba con su cabello, y no podía dejar de mirarlo. Tenía una sensualidad tranquila, una presencia que imponía sin esfuerzo. Cada vez que me miraba, mi corazón se aceleraba.Caminábamos junto al río, de la mano, disfrutando del silencio de la ciudad. El agua brillaba bajo el sol, y el viento traía un aroma fresco, casi dulce. Montreal estaba viva: cafés animados, gente sonriente, parejas disfr
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