STELLA HARPER—Papá… ¿Stella también va a ser mi mamá?—Hijo, eso es...—Si tú quieres, Danian… puedo serlo —Mi voz salió suave, con el mismo tono que siempre uso con los niños—. Puedes tener dos mamás, si eso es lo que deseas.Los niños me miraron en shock. Damian también me observaba, serio, pero en su mirada había algo que transmitía confianza, como si dijera: «va a salir bien». Danian respiró hondo, todavía procesándolo, y luego bajó la cabeza.—Pero… la otra mamá no me quiere —Su voz era baja y temblorosa—. ¿Tú me quieres?—Me gustas mucho, Danian —respondí, pasándole la mano por el cabello—. Muchísimo. Es imposible no quererte.Él levantó los ojos, llenos de lágrimas, y se apoyó contra mí, dándome un abrazo. Sentí que el corazón se me derretía. Damian colocó una mano en mi hombro, pero nos dejó en ese momento solo nuestro, permitiendo que la emoción fluyera.Después de la cena, Danian no quería separarse de los niños.—¿Puedo dormir aquí hoy? —preguntó, con una mirada que mezcla
Ler mais