Selene y Silas al llegar al jardín, ven a las manadas y clane que se mueven con rapidez en la preparación del desayuno, Selene sonrió al ver a todos unidos, el olor que sale de la cocina era dulce, se dirige hacia el lugar, de camino le toma la mano a su esposo, lo ve sonreír y seguirla.Al llegar a la cocina, ven a los ancianos que se mueven con una rapidez, se dan cuenta que sus guardianes están trabajando con ellos, al igual que las manadas y clanes.—¡Mi Reina! Buen día, hoy se ve más hermosa, la rosa que corte en el jardín, pierde su encanto ante la más bella Luna.Mi Rey, permiso para darle este humilde detalle a su amada.El mayor de los ancianos le pide permiso, Silas con una cálida sonrisa:—¡Padre! Tiene todo el permiso, le puede dar su detalle, mi esposa se lo recibe feliz, son de los seres humanos que será difícil olvidar, se han ganado nuestra amistad y cariño.El anciano le da la rosa a Selene, ella le recibe, lo ve regresar a su ocupación, con una linda sonrisa, la espo
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