Desde que Marcus cambió de identidad nuevamente, no había salido. Siempre se quedaba en su nueva habitación de hotel. **Daniel y Aaron estaban sentados juntos en su nuevo apartamento que Faith les había conseguido. Anna había sido dada de alta hacía dos días y ya estaba fuerte. Ella misma había preparado la comida. —¡Vengan al comedor, la comida está lista! —les gritó a Daniel y Aaron, que estaban ocupados viendo la televisión. —Espera. —Hice costillas agridulces, y una vez que se enfríen las comerán así. —Cúbrelo. —No lo haré. —Solo faltan 10 minutos para que termine el partido. —Eso no es mi problema. —Anna. —¿Por qué me llamas? —Aaron, recuerda que tienes exámenes mañana. —Lo sé. —Y en vez de estudiar estás viendo el partido. —Estoy cansado de estudiar. —No puedes estarlo, trabajamos duro para pagarte la escuela. —Hermana, ¿puedes dejarme en paz? —No. —Entonces sigue hablando. Anna regresó a la cocina. Ya sabía que, por más que hablara, si
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