Jareth no dijo nada, pero sus ojos se volvieron más oscuros mientras escuchaba todas sus quejas.Oliver soltó una pequeña risa. —Si no fuera yo quien está al volante, estaría aplaudiendo a la señorita Rogers por sus grandes planes.—Allison respondió con seriedad: —No son nada comparados con los del señor Taylor. Yo solo estoy lidiando con peces pequeños. Él es quien está jugando con tiburones.—Comparada con la familia Lopez, la familia Rogers no era nada.Oliver soltó un silbido bajo. Nada mal. Realmente sabía cómo decir lo correcto en el momento adecuado.Tal vez solo era su imaginación, pero Allison sintió que el ánimo de Jareth se suavizaba. La rigidez en sus hombros desapareció. Ya no parecía tan irritado. En cambio, se veía sereno, aunque aún frío.Él dijo: —No esperaba que tú y yo estuviéramos pensando lo mismo. Eso lo hace aún mejor.—¿Mejor en qué sentido?Una vez más, Oliver habló por él. —Como tu boda con Jareth se acerca, el señor Jackson quiere organizar una cena familia
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