Allison respondió con naturalidad:—Creo que puede hacerlo, pero confío más en mis habilidades.Los ojos de Ezra parpadearon levemente. Si Allison estaba actuando, realmente tenía una confianza impresionante.Se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta, con Sherrie apresurándose detrás de ella.Afuera, Sherrie la alcanzó y dijo:—Ezra, no vas a confiar de verdad en esa curandera, ¿verdad? Deberías ver a alguien confiable. Mi hermano es médico. Puedo llamarlo para que le eche un vistazo.Ezra miró la amplia sonrisa de Sherrie y respondió con frialdad:—Tu hermano ya me revisó. Tampoco pudo ayudar.Sherrie se quedó sin palabras. Pensó que Ezra había perdido la cabeza. Su hermano, graduado con honores de una prestigiosa facultad de medicina, tampoco pudo solucionarlo. Y aun así, Ezra estaba dispuesta a confiar en una supuesta curandera.—Cada quien tiene su especialidad. Tal vez tu problema no está en el campo de mi hermano —dijo Sherrie, aferrándose al brazo de Ezra y actuando con dul
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