POV: ElíasLeonor se frotó las sienes, pensativa. La mente de mi madre, siempre estructurada como una hoja de cálculo, evaluaba la información con una frialdad que daba miedo.—Es increíble... —murmuró mi madre, con la vista fija en un punto vacío de la pared blanca del hospital—. Ese nivel de sacrificio por un extraño. Tenemos que reponer a esa muchacha, Elías. Buscarla de inmediato, darle una compensación económica que cubra todo lo que perdió. Sus estudios, sus gastos médicos, su silencio. ¿Qué edad tendría ya? ¿Veintitantos largos? ¿Treinta? Tenemos que encontrarla y pagar nuestra deuda. ¿Qué te dijo la paramédico?Caterina dio un paso hacia adelante, apretando los barrotes de metal a los pies de mi cama. Sus nudillos estaban blancos por la fuerza de su agarre.—¡Dinos ya, Elías! —exigió, su voz vibrando de impaciencia y desesperación—. ¡Dinos cómo se llama! ¡Dime quién es la mujer a la que le debo la vida de mi nieto!La culpa me consumía, quemándome las entrañas como ácido puro.
Ler mais