Alfa Elian;No sé qué fue peor: perder el control y comportarme como un completo bastardo delante de Céline, o verla correr hacia Baxter para consolarlo.Le mostré lo fracasado que era como alfa, que ya no podía protegerla y, en cuanto tuvo libertad, corrió hacia él. La forma en que lo tocó, la forma en que lo abrazó todo me afectó.—No puedo creer que hayas aceptado hacer esto —espetó mi lobo, reprochándome mis acciones.—Me influyó Daemon —respondí—. Tenía miedo de que, si no accedía, él sería el único. —Hice una pausa, dándome cuenta de lo débil que sonaba esa excusa.—No olvidemos —continuó mi lobo—, fuiste tú quien rechazó a Céline. No la querías. La humillaste, humillaste a nuestra hija, y ahora, de repente, la quieres. De repente, quieres tocarla. Tuvimos nuestra oportunidad y la perdimos. Perdimos la oportunidad de estar con ella. No entiendo por qué te impones esta idea a ti mismo, ni por qué intentas imponérsela a ella.Mi lobo siguió hablando, y yo escuché, porque había com
Leer más