Tal como habían acordado, al día siguiente Helena, Olivia, Eliot y Xandro dejaron el yate rumbo al aeropuerto. Allí abordarían el jet de regreso a casa. El yate siguió su rumbo hacia la isla. —¿Cómo te sientes hoy, hija? —preguntó Teresa. —Bien, abuela. Aunque debo reconocer que me altera… me
Leer más