Narra Bianca:Días después, mi recuperación ha sido asombrosa, aunque, todo el mérito lo tiene Adriano, quien se ha encargado de mis cuidados y de que no mueva ni un dedo. Tanto así, que no pasamos de los besos candentes, porque teme hacerme daño y al bebé. Mi frustración sexual está enloqueciéndome y él se ve más ardiente cada día.Estamos en la cita con el médico encargado de mi embarazo luego de visitar a mi padre, cuando estuve hospitalizada, pude verle más seguido. Otra vez le supliqué que despertara, el médico indicó que todo está bien, su salud es óptima, más de lo que se pensaría. Trato de que eso no baje mis ánimos, pero es inevitable.Mi corazón late ansioso ya queriendo saber el sexo del bebé y que todo esté bien con él. Estos días los síntomas han aumentado como nunca, desde que nos enteramos.Miro a Adriano, quien está sentado a mi lado, sosteniendo mi mano. Y no puedo evitar sonreír y suspirar, ante lo asombroso que es y que será un maravilloso padre. Sus ojos plomos m
Leer más