PUNTO DE VISTA DE ISABELLA La luz de la mañana me parecía demasiado brillante para el tipo de noche que había pasado. La relación falsa, el plan de mi padre, la mudanza, la confrontación de la noche anterior... Todo eso me había dejado agotada. Estaba tensa, desequilibrada, exhausta y, sin embargo, mi rostro brillaba en el espejo. Muchas gracias a quienquiera que haya inventado el maquillaje. Después del enfrentamiento, me pasé media noche dándole vueltas en mi cabeza. Había hecho bien en impedirme beber; de lo contrario, no habría podido ir a trabajar esa mañana. No aguantaba mucho el alcohol y me preguntaba si él lo sabía.Pero entonces, trasladé mi resentimiento hacia mi padre, mi ira y mi frustración hacia Diego, todo ello, hacia él. No es que él fuera un ángel. Me paré frente al espejo del vestidor. Mi vestido color crema estaba impecable, planchado y ajustado. Me incliné hacia adelante y toqué la leve mancha debajo de mi ojo, donde había frotado mi corrector. Mi cabello est
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