PUNTO DE VISTA DE LUCALa noche anterior, lo abracé como si no hubiera un mañana; qué curioso cómo resultó.Cuando desperté unas horas después, Rafe me rodeaba con sus brazos, su pecho cálido contra mi espalda, su respiración suave y constante contra mi cuello.La cabaña estaba oscura, silenciosa y solo nuestra. Durante unas horas, el mundo exterior dejó de existir. Ni visiones. Ni susurros. Ni un rostro en la oscuridad con mis ojos. Solo él. Solo nosotros."Te amo", murmuró medio dormido. Me giré entre sus brazos y apoyé mi frente contra la suya. "Lo sé".Sonrió, con esa sonrisa tonta que hacía que mi corazón latiera de una manera que no podía describir. "Bien. Solo lo comprobaba". Lo besé. Lenta y suavemente, como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.La campana de batalla sonó antes del amanecer, pero esta vez el sonido era diferente: profundo, retumbante, como si la tierra misma gritara. Sacudió la cabaña, hizo vibrar las ventanas, levantó polvo de las vigas.Rafe se puso de pie
Leer más