No, no, no. Mi libertad ya estaba bastante limitada, y con estos eventos, podía incluso quedar aún más recluida. volví a recostarme sin decirle nada más, sobrepensar las cosas no me iba a llevar a ningún lado. Lo primero sería hablar con él, procurar hallar una solución. Entendí que esto ya no trataba solo de mi , sino de como afectaría a los demás, y al hacerlo, un peso se cargó en mis hombros ya rigidos.Después de un rato, Viane entró junto a la Doctora Jung, a quien no había visto en un largo tiempo._Hola, señorita. Me alegra verla despierta. La doctora se veía agotada, como si también hubiera estado tensa, preocupada por mi bienestar. "Dios, ¿Que se supone que estás haciendo?, Shandra". No me era difícil imaginar como intimidaba al resto solo para descargar su frustración.La doctora me revisó con ahínco, cada herida, cada parte, me preguntó mil cosas y mil cosas le respondí. Hizo una exhaustiva revisión de mi cara, incluso mis dientes, para confirmar que no fuera a perder a
Leer más