Algunos bosques susurran secretos. Este bosque grita advertencias, como si cada hoja agitara una plegaria desesperada para quien se atreva a cruzarlo.La criatura emergió de las sombras profundas entre los árboles retorcidos con una velocidad que desafiaba cualquier ley física natural que Aria hubiera aprendido durante su educación real. Un instante antes, el bosque había estado vacío excepto por la presencia opresiva que habían sentido desde que lo cruzaron, y al siguiente, la bestia masiva se erguía frente a ellos con una postura que parecía mitad animal dispuesto a acechar a su presa, mitad humano evaluando a sus enemigos con una inteligencia calculadora.Su cuerpo era el de un lobo, pero magnificado hasta proporciones monstruosas, con los músculos ondulando bajo un pelaje negro mate que p
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