La puerta llevaba a otro multiverso—uno vacío, sin vida, solo estructuras abandonadas de una civilización anterior que aparentemente también huyó de su propio VACÍO hace billones de años—y el millón de refugiados nos convertimos en los primeros habitantes de un cosmos muerto donde podíamos sobrevivir pero nunca prosperar.El cruce fue silencioso. Un millón de consciencias atravesando el umbral dimensional en procesión ordenada, cada una llevando consigo la culpa de haber ganado la lotería mientras billones quedaban atrás. Phoenix iba al frente, sola entre la multitud, porque OMNIA-99 se había dispersado deliberadamente en noventa y nueve fragmentos que viajaban mezclados entre los refugiados. Una precaución contra la posibilidad de que este nuevo multiverso también tuviera sus propios peligros. OMNIA-ALPHA, el colectivo de las cien consciencias que tambié
Leer más