Desde que lo habían encerrado en esta celda, no había dejado de pensar en Rachel, pensando en cuál sería su reacción al enterarse que lo habían metido preso. Se preguntó si a Rachel realmente le importaría, pero ahora que la tiene entre sus brazos, abrazándolo con una expresión de dolor y preocupación, comprende que ella lo quiere.Tomó sus mejillas y besó sus labios con mucho cariño.—Estoy bien, nena. No te preocupes— Rachel asiente. —¿Cómo te enteraste?—Dalia me llamó, y me preguntó qué había pasado y yo no tenía ni idea— respira profundamente. —Dime qué pasó.—Esa mujer fue a la empresa y empezó a inventar cosas de ti, le advertí dos veces que se callara y se fuera, pero no me hizo caso, así que la saqué del pelo y la tiré dentro del ascensor.—¿Qué dijo?—Que tu te acostabas con hombre por dinero, que era algo que siempre habías hecho. Me enfurecí y la saqué de ahí.Rachel respira profundamente, no debía alterarse, pero lo que esa mujer había dicho la tenía al borde de un ataque
Leer más