El punto de vista de Camila«Me he ido a trabajar temprano, pero te he dejado algo de comida en la nevera», dijo Miguel por teléfono.«Muchas gracias por tu esfuerzo, te lo agradezco mucho. No tienes por qué cocinar para mí, porque todavía puedo hacerlo yo, aunque ya esté de siete meses».«No hace falta que te ocupes de esas cosas, Camila. Si asumo la responsabilidad del bebé, aunque no sea mío, te prometo que también cuidaré de ti, así que no hace falta que te prepares la comida tú sola. Además, vivimos bajo el mismo techo, así que no tienes por qué hacerlo todo tú sola».Las palabras de Miguel siempre me conmovían, y estoy muy contenta de haber decidido quedarme con él, aunque me sintiera culpable. Sin embargo, él decidió quedarse conmigo y yo le di una oportunidad a nuestra relación porque me estaba demostrando que, pasara lo que pasara, él sería el padre de mi hijo.«El tiempo ha pasado volando, Camilla. La última vez descubrimos que estabas embarazada, y ahora ya estás de siete m
Leer más