—Solo tuve uno de esos pequeños ataques de estrés de esos que me dan. —Natasha se le quedó mirando hasta que él se notaba menos preocupado.— Ahora más que nunca necesito que estés cerca de mí. —Siempre voy a estar dispuesto a ayudarte en lo que sea necesario. — Gastón suspiro y tomo una breve distancia para darle su espacio.— ¿Cómo fue que volviste a ese estado? —Los hechos que han estado ocurriendo los últimos días, Gastón. No lo sé, fue de repente. Lo que me preocupa ahora es que seguramente April va a odiarme. —Nada de eso Natasha. Estoy seguro que April va a poder comprender la situación.—¿Qué crees que debería hacer, Gastón? —Deberías tomar en cuenta la idea de ya dejarla libre. Yo sé que hace poco me hiciste el comentario que ya olvide esa idea... Pero al parecer eso es lo que te tiene en ese estado, Natasha.—No es el momento, Gastón. Puedo comprender que en parte tienes toda la razón. Estoy lastimando a toda mi familia con todo lo que estoy haciendo. —Los ojos azules de N
Leer más