~ BIANCA ~La casa entera pareció entrar en conspiración.No de forma mágica —de forma práctica, italiana, casi militar. Martina no hizo fiesta, no hizo alarde, no hizo demasiadas preguntas. Solo se arremangó como quien dice: bien, vamos a hacer esto correctamente.Y, por algunos minutos, dejé que condujera."Vas a quedarte aquí", Martina dijo, empujándome a una silla de la cocina con firmeza cariñosa. "Y vas a beber agua.""No estoy enferma", murmuré, obedeciendo de todos modos."Estás embarazada", corrigió, como si aquello explicara todo. "Y estás pálida. Agua."Bebí. Y, por segundo, me vi por su mirada: alguien que pasó demasiado tiempo intentando ser invencible, y ahora necesitaba ser solo... humana.Martina abrió la nevera, evaluó ingredientes como general evaluando terreno."Nada pesado", decretó. "Hoy es noche de corazón, no de estómago."Casi me reí."Eso fue profundo viniendo de ti."Me lanzó mirada que era mitad censura, mitad humor."Crié a Nico. Sé cuándo come porque está
Leer más