Benjamín viaja a Florencia ( Italia) para cerrar un importante trato que lo haría ganar mucho más dinero. Cómo siempre lo acompaña su hijo Marcos, quien se había convertido en su mano derecha. _ Hijo, una de las cosas más importantes que se debe tener en cuenta a la hora de cerrar un negocio, es que el otro nunca, escucha bien ¡NUNCA! Crea que es el líder, siempre debes ser tú quien mandé ¿Entiendes?. _ Si papá, entiendo perfectamente. _ Bien, Marcos, eres mi único hijo y serás mi sucesor algún día, espero que sigas al pie de la letra mis enseñanzas, todas las que te he dado en todos los ámbitos. _ Papá, tengo cada una de ellas escritas en mi mente, todas, sin excepción alguna. _ Muy bien, así quiero que sea siempre. Benjamín y Marcos entran a un pequeño restaurante de la bella ciudad del renacimiento. Allí lo esperaban Danilo Di vardi, uno de los jefes de esa zona de Italia, y el cual había siempre tenido una cordial relación con Benjamín. _¡Benjamín! Dichoso mis ojos que t
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