Boris acababa de despertarse y sintió una fuerte cefalea. Se tocó la cabeza masajeándose las sienes. Su madre estaba de pie junto a la cama.Cuando Ruth vio que por fin se había despertado, se acercó a él tendiéndole un plato que contenía sopa.—Por fin te has despertado. Toma esto, calmará tu resaca. —Boris cogió el plato y bebió la sopa antes de mirar a su madre.—Me duele la cabeza.—Bebiste anoche, Boris, y estabas irreconocible. ¿Puedes decirme por qué hiciste eso?Boris suspiró, intentando recordar lo que había pasado.—Es ese bastardo otra vez, mamá. Después de todo lo que le he hecho, todavía no me tiene miedo. ¿Te imaginas que papá sacrificó la reunión con los inversores ayer por él? —Boris estaba enfadado.—¿Qué has dicho? ¿Robert se atrevió a hacer eso? —gritó Ruth histérica.—Además, su hijo bastardo se atrevió a desafiarme mirándome directamente a los ojos, mamá.—De acuerdo, hijo mío, ve a ducharte que yo me ocupo de t
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